El centro histórico de Sant Joan d’Alacant se desarrolló a partir del antiguo trazado de la red de riego de la Huerta de Alicante, así como de los caminos que unían Alicante con Xixona y Valencia. El desarrollo del núcleo histórico fue constante. El origen podríamos situarlo seguro en época islámica. Según los cronistas en esta época Sant Joan se encontraba a ambos lados de la Acequia Mayor y contaba con su propia mezquita.

Con la llegada de los cristianos en el siglo XIII, se producirían algunos cambios aunque el trazado urbano se mantendría en torno a la Acequia Mayor desde la Maigmona, donde estaba ya situado el molino del Rey o del Consell, del cual tenemos noticias desde el siglo XIV. En la calle paralela a la Maigmona- la actual calle Cervantes- debieron existir importantes inmuebles de carácter socioeconómicos de la población como el horno de Orts.

A principios del siglo XVII se construyó la nueva iglesia parroquial en el actual emplazamiento, muy cerca de la Plaza Maisonnave, conocida en varios periodos también como del Mercado, del Pozo o del Olmo, que seguramente se debió desarrollar a lo largo de este siglo en el lugar en el que se encontraban los distintos caminos principales que atravesaban Sant Joan. Esta plaza se convertiría en el centro sociocultural y económico hasta la mitad del siglo XX, celebrándose entre otros eventos, el mercado huertano los jueves y domingos, y éste último día, además, el mercado y subasta de aguas.

Casco Antiguo
Casco antiguo de Sant Joan d’Alacant. 1984

Desde la iglesia se desarrolló la calle Mayor cuya fecha de creación se desconoce con seguridad pero es probable que fuera en torno al siglo XVII, puesto que ya aparece en un plano de 1689, como una vía de gran amplitud y rectitud. Al final de esta, en el siglo XVII ya se constata la plaza de la Cruz, situada sobre el solar de alguna antigua torre defensiva, la cual se bifurca las calles de San José y la del Carmen, conocidas popularmente como carrer Nou i carrer Baix. La primera, alcanza hasta la antigua alquería de Benialí donde existía una torre defensiva y una ermita dedicada a San José que dio nombre a esta calle, en la que aún podemos encontrar los interesantes pasos de agua que utilizaban los regantes. La segunda, siguiendo el trazado de la Acequia Mayor, abarca desde la plaza de la Cruz hasta el inicio de la Sèquia Ampla, el lugar donde la acequia se ensanchaba ya camino de Benimagrell. A lo largo del trazado de la calle Mayor existieron numerosos puentes para atravesar la acequia.

Desde finales del siglo XVII se desarrollarían las calles San Antonio, y del Mar, desde la plaza Maisonnave. La primera lo hizo siguiendo el trazado de la antigua carretera de Silla con dirección a Valencia. La segunda en dirección al mar entroncando con los caminos que conducían hacia la playa de la Huerta.

Respecto a las viviendas, la mayoría son casas modestas de labranza con una altura que varía entre planta baja y tres pisos. Las casas estaban pintadas de colores vivos y variados -como es habitual en muchas localidades mediterráneas valencianas- y especialmente en los núcleos más próximos como la ciudad de Alicante, Santa Faz o Mutxamel.

Gran parte de estas casas tienen una puerta de gran tamaño para permitir el paso de grandes artilugios de labranza o incluso caballerías, y en sus balcones, presentan interesantes balaustradas de hierro. Generalmente las plantas superiores estaban dedicadas a la zona residencial de la casa, mientras que la planta baja, lo era para almacenar los artilugios y productos agrícolas espacio llamado cambra. La mayoría de estas casas presentan patios traseros, que eran utilizados a modo de corral o pequeño huerto particular, y donde se encontrarían las letrinas de la casa, cuyos excrementos una vez secados y troceados constituían lo que muchos huertanos llamaban “rosquilla”, un abono muy fértil para poder cultivar.

La Princesa
Cambra de la Finca La Princesa (Sant Joan d’Alacant)

Respecto a la decoración de estas casas destacaría especialmente el uso de “taulellets” pequeños paneles cerámicos con formas geométricas situados en los aleros de las casas, gran parte de los cuales aún se conservan, especialmente en la calle San Antonio. Otro elemento decorativo sería el de los paneles cerámicos o esculturas con representaciones de santos; en este caso ha habido menos fortuna y tan solo se conserva uno de 1950 colocado en la iglesia, pero sabemos que existieron numerosos en todas las calles.

Benimagrell

El antiguo lugar de Benimagrell surgió probablemente en época islámica de la misma forma que su vecina localidad de Sant Joan, igualmente siguiendo el trazado de la Acequia Mayor o del Consell que transcurría por el centro de la calle principal. Benimagrell se convirtió en un pequeño núcleo formado por una sola calle con algunas pequeñas plazas. Probablemente a la llegada de los cristianos en el siglo XIII, primeramente la mezquita fue convertida en iglesia hasta su destrucción. En el siglo XVI tendría lugar la construcción del nuevo templo tardo-gótico con sus bóvedas de crucería con anagramas en las claves. Según algunos cronistas, esta población contaba con dos torres defensivas para guarecer a los habitantes de los ataques de piratas, de las cuales no conocemos nada ni tenemos constancia arqueológica. Al final de la calle se construyó una villa residencial neoclásica, Villa Ramona.

Fiestas de Benimagrell
Fiestas de Benimagrell en Agosto (Sant Joan d’Alacant)

En la segunda década del siglo XX, la señora Campos decidió construir en su propiedad una capilla y un colegio de religiosas carmelitas para niñas con pocos recursos económicos. En los años 60 se produciría el desafortunado derribo de parte del barrio debido a la construcción de la carretera nacional 332, de modo que fueron derribadas numerosas viviendas así como el antiguo convento y colegio de las hermanas carmelitas. Este lamentable hecho provocó que Benimagrell quedase parcialmente aislado del pueblo hasta que algunos años después, se construyera el puente subterráneo que lo unió de nuevo a Sant Joan.

Santa Faz

El núcleo de Santa Faz surgió probablemente a partir del milagro de esta venerada reliquia, acontecido junto al barranco del Joncaret donde se encuentra este poblado, en el año 1489, cuando la rogativa procedía de Sant Joan por el antiguo camino de Lloixa. Poco después se inició la construcción del monasterio que fue ocupado por las hermanas clarisas. Junto al templo y dependencias conventuales se construyeron dos torres defensivas para poder dar cobijo a la población en caso de ataque de piratas. En el siglo XVII, además, se construyó el camarín barroco para albergar la reliquia, y en el siglo XVIII la antigua iglesia y convento –a excepción del camarín y la torre defensiva de Antonelli- fueron derribados para dar paso al nuevo complejo monumental barroco que podemos ver en nuestros días.

santa faz
Romería de Santa Faz (Sant Joan d’Alacant)

La plaza principal de la población se formó ante la iglesia donde llegaba el camino principal desde la ciudad. La organización de parcelas y viviendas siguió el camino del eje Alicante-Sant Joan, a través de las actuales calles Alberola Canterac, plaza Luis Foglietti y Mayor. El núcleo urbano siguió hacia el camino de Lloixa, con la calle Barranquet y el callejón de san Diego que desembocaba a la plaza homónima, comunicando ésta con la calle Mayor a través de un arco bajo una vivienda, la cual fue sustituida a principios de este siglo por otra poco respetuoso con el entorno, pasando a ser el arco rebajado en lugar de medio punto.

plaza Sant Faz
Centro histórico de la Santa Faz. Alicante y Sant Joan d’Alacant

Las viviendas tradicionales del casco antiguo siguen la distribución habitual de la vivienda típica de la Huerta de Alicante, como las mismas que encontramos en Sant Joan, Mutxamel, Alicante y Benimagrell. Con motivo de la celebración de la exposición de la Luz de las Imágenes en 2006, las viviendas recuperaron sus tonalidades coloristas tradicionales.

Al término de la calle Mayor se encontraba ya el barranco que en las furiosas avenidas de agua solía desbordarse y entrar en la población. Por este motivo todas las casas contaban con partidores para evitar la entrada del agua. Incluso se habilitó un partidor para bloquear el paso del agua desde el barranco hacia la calle Mayor. Todavía se pueden contemplar las estructuras de piedra acanaladas en la que se introduciría este partidor, que están situadas al término del muro lateral del monasterio y la casa que se encuentra frente a él. También este es el lugar en el que se dividen los términos municipales de Alicante y Sant Joan. Por primera vez esta división territorial fue hecha a finales del siglo XVI y mantenida tras diversos enfrentamientos entre Sant Joan y la capital hasta nuestros días. La ciudad de Alicante quiso desde siempre contar con el monasterio de la Santa Faz en su jurisdicción pese a la permanencia del monasterio en término parroquial de Sant Joan.