La gastronomía típica de Sant Joan d’Alacant está basada en los productos de la tierra, la Huerta alicantina , lo que la convierte en una combinación de productos variados y saludables, esencia de la dieta mediterránea. Durante el siglo XVIII la explotación agrícola será enfocada principalmente a la producción vinatera, el fondillón, que era sin discusión, la principal cosecha de la Comarca L’Alacantí hasta su prácticamente desaparición por la filoxera a finales del siglo XIX, momento por el cual, empieza a despuntar los caldos del Alto y Medio Vinalopó. En la cocina tradicional el arroz es el protagonista en casi todos los platos destacando el arroz a la alicantina, el arroz con cebolla y entre los platos de verduras, la olleta. El putxero amb tarongetes sigue siendo el plato de las grandes celebraciones.

La gastronomía santjoaner da cabida también a los productos que el Mediterráneo nos proporciona. Así, podemos degustar platos como el arroz con morena, la borreta con bacalao, la caballa en escabeche e incluso, el pastel de pescado.

Son también típicos sus charcuterías y carnicerías  que nos ofrecen una selección especializada de productos porcinos como jamones ibéricos, y en las que también podemos encontrar gran variedad de quesos, salazones y conservas.

quesos
Productos de charcuterías como embutidos y quesos

Si hablamos de dulces, la almendra es un producto muy local, encontrándose en todos los postres: tarta de almendras, almendrados y cuatro iguales. Otro de los productos típicos dulces realizados en los obradores de Sant Joan d’Alacant y los de Benimagrell son los rollos y la toña, que con pequeñas variaciones, se convierte en las monas de los días de Pascua.

También son tradicionales las cocas saladas como la coca de Sant Joan, la coca amb tonyina, la coca de sardinas con tomates y pimientos y la coca amb molletes.

Todos estos exquisitos productos y platos podemos degustarlos en los numerosos restaurantes de Sant Joan d’Alacant que se esfuerzan cada día por ofrecer los mejores servicios y garantizar la satisfacción para todos los paladares. De esta manera, Sant Joan se convierte en parada obligada para disfrutar de sus platos típicos y sus especialidades en repostería.