El Corpus Christi es una de las celebraciones populares más importantes del calendario en gran parte de Europa y sigue revistiendo en muchos lugares de gran importancia. La fiesta nació en el siglo XIII en Lieja gracias a la petición de una mujer, la beata Juliana, que había contemplado varias visiones de Jesucristo pidiéndole la celebración de una fiesta dedicada a su cuerpo.

El papa Urbano V la instituyó en toda la Iglesia el jueves posterior del domingo siguiente de Pentecostés y alcanzó gran importancia en el siglo XIV en el Reino de Valencia. El acto central de la fiesta se centró desde el principio en la celebración de una procesión teofórica en la que participaban todos los gremios, asociaciones y estamentos de las ciudades, villas y poblaciones acompañando al cuerpo de Cristo colocado en artísticas custodias. Con el paso del tiempo se fueron añadiendo muchos rasgos populares devocionales y folclóricos como danzas, personajes bíblicos o alegóricos del bien y el mal como la moma, tarascas o dragones, carrozas artísticas y alfombras de flores. En muchos lugares adquirió la categoría de fiesta principal de la ciudad como en Alicante o Valencia, donde aún es conocida como la ‘Festa Grossa’.

En Sant Joan, hasta la Guerra Civil, la procesión tuvo este carácter generalizado. Tras la misa mayor del día del Corpus, un grupo de personas principalmente jóvenes, trasladaban varias imágenes religiosas desde la iglesia hasta varias casas con patios o jardines donde se preparaban y decoraban para la procesión vespertina. Los vecinos solían acudir a presenciar el arreglo de las imágenes y comentaban, muchas veces con sorna o guasa, el aspecto de éstas o su decoración y ornato en flores, frutos de temporada como brevas, albaricoques, cerezas o peras, o dulces como rollitos.

Entre las imágenes participantes se encontraban San Pedro colocado en una barca, San Antonio Abad en una cesta de flores, el Niño Jesús de Praga o ‘de la Bola’ bajo cuatro arcos decorados con cerezas, San Juan Bautista ubicado en una lonja y adornado con flores y brevas o San Vicente Ferrer, con una rama de albaricoques en su dedo. Otros como San Francisco de Paula estaban adornados con peras y manzanas. Entre las imágenes destacaba la de Santa Isabel conocida como ‘Santa Guisabeleta’ que era la menos agraciada y a la que todos tomaban con broma y risas, generándose un espectáculo a su paso.

Antes de la procesión, las imágenes eran llevadas a la iglesia desde donde partía todo el cortejo claramente diferenciado en dos partes: la primera, la procesión de las imágenes que era una muestra costumbrista, jocosa y divertida, casi una cabalgata; la segunda, la parte puramente religiosa en la que participaba la custodia bajo palio, acompañada por varios fieles devotos, las autoridades y la banda de música, momento en el que el público se volvía respetuoso.

FiestasEl día del Corpus suponía la inauguración de la temporada veraniega y acabada la procesión, la corporación invitaba al público a un helado fabricado con la nieve de los ‘pous de neu’ situados en la Carrasqueta. Seguidamente tenía lugar una verbena y la iglesia permanecía iluminada con farolillos de aceite colocados en las cornisas.

En la actualidad la fiesta del Corpus en Sant Joan d’Alacant consiste en la procesión por las calles de la localidad en la que participan quienes lo desean. En el cortejo cobran un importante protagonismo los niños que han tomado la comunión en el último año. La procesión la cierra la custodia con el cuerpo de Cristo que es portada por el sacerdote bajo un palio de ocho varas portado por hombres y mujeres. En el trayecto se habilitan varios altares decorados con tapices, flores y ornamentos y realizados por los vecinos donde se hacen descansos que culminan con la bendición, momento en el que los niños lanzan pétalos de flores al Sacramento. En el acto participan varias entidades festeras y musicales de Sant Joan.

En los últimos años también se ha tratado de recuperar el esplendor popular con la presencia de danzas y alfombras de flores en la fiesta. Además es la primera celebración del año en la que tradicionalmente los músicos de la banda de Sant Joan, como en muchos otros lugares, adoptan el uniforme veraniego.

¿Sabías que…?

El horario de la celebración de la procesión ha variado en función de cada lugar. En los territorios de la Corona de Aragón, la procesión se celebraba por la tarde, mientras que en los territorios de Castilla por la mañana, costumbre que se ha mantenido en la actualidad.

En el Concilio Vaticano II, la Iglesia trató de devolver la pureza a las celebraciones religiosas cristianas y trató de suprimir ciertos ritos o costumbres de la piedad popular que desviaban la atención de las cuestiones fundamentales de la fe, lo que en el caso del Corpus se traduciría a dar más importancia a la Eucaristía, suprimiendo otros elementos como gigantes y cabezudos, bailes profanos o personajes estrafalarios de la procesión. En muchos lugares esta medida se implantó de modo que las procesiones del Corpus quedaron reducidas a la parte meramente religiosa en torno al cuerpo de Cristo en la custodia, si bien en los últimos años se ha producido un resurgir de los antiguos elementos tradicionales contenidos en el desfile como danzas y personajes que acompañaban el cortejo, entendiendo su importancia sociocultural, antropológica y patrimonial.